Cuando una persona empieza a practicar Taekwondo, una de las primeras cosas que descubre es el sistema de cinturones.
El cinturón permite reconocer el grado del practicante y representa el momento del proceso de aprendizaje en el que se encuentra. Pero no debería entenderse únicamente como una recompensa ni como una carrera por ir cambiando de color.
Cada grado supone haber recorrido una etapa de aprendizaje y estar preparado para continuar avanzando.
El cinturón muestra una progresión.
El aprendizaje es lo verdaderamente importante.
¿Qué representan los cinturones en Taekwondo?
Los cinturones sirven para organizar progresivamente el aprendizaje del Taekwondo.
Un practicante que acaba de comenzar no trabaja los mismos contenidos ni posee la misma experiencia que otro que lleva varios años entrenando.
A medida que se progresa aparecen nuevas posiciones, defensas, ataques, patadas, desplazamientos, combinaciones, pumses y conceptos técnicos.
El cambio de grado indica que se ha superado una etapa y comienza la siguiente.
Pero tener un cinturón determinado no significa haber dejado atrás lo aprendido anteriormente.
Todo lo aprendido continúa formando parte del Taekwondo del practicante.
Color y grado no son exactamente lo mismo
Habitualmente utilizamos el color del cinturón para identificar el nivel de un practicante:
«Es cinturón amarillo».
«Es cinturón verde».
«Es cinturón azul».
Sin embargo, conviene distinguir entre el color que vemos y el grado que representa.
En Taekwondo, la progresión anterior al cinturón negro se organiza mediante grados de color, denominados habitualmente grados Kup o Geup.
El número, distribución y colores utilizados pueden presentar diferencias según la federación, asociación, país o escuela.
Por esa razón no existe una única sucesión de cinturones de color que pueda considerarse universal para todo el Taekwondo.
Orden de los cinturones de Taekwondo
Aunque existen variaciones entre organizaciones, una progresión de colores muy extendida parte del cinturón blanco y avanza a través de distintos colores hasta alcanzar los grados superiores.
Es frecuente encontrar una sucesión semejante a:
Blanco → Amarillo → Naranja → Verde → Azul → Rojo → Negro
Entre estos colores pueden existir grados intermedios, cinturones combinados, franjas u otros sistemas destinados a representar etapas adicionales de progresión.
Por eso, cuando vemos tablas de cinturones de Taekwondo diferentes, no significa necesariamente que una de ellas sea incorrecta.
Simplemente pueden pertenecer a sistemas de graduación distintos.
Lo verdaderamente importante es comprender que el cinturón representa una etapa dentro de un proceso progresivo de aprendizaje.
El cinturón blanco: el comienzo
El cinturón blanco representa el inicio del camino.
El practicante comienza sin necesidad de tener conocimientos previos y empieza a descubrir los fundamentos del Taekwondo.
Las primeras posiciones.
Las primeras defensas.
Los primeros ataques.
Los primeros desplazamientos.
Las primeras patadas.
También comienza a familiarizarse con la terminología, las normas del dojang y la forma de trabajar durante el entrenamiento.
Ser cinturón blanco no significa simplemente «no saber Taekwondo».
Significa estar empezando a aprenderlo.
Todos los cinturones negros fueron algún día cinturones blancos.
Los cinturones de color
Conforme avanza el aprendizaje, los distintos cinturones permiten identificar nuevas etapas dentro de la formación del practicante.
Cada cambio de grado incorpora nuevos contenidos, pero también exige mejorar y consolidar los anteriores.
Ese es uno de los aspectos fundamentales de la progresión en Taekwondo.
No se aprende una técnica para olvidarla después del examen.
Las posiciones, defensas, ataques, patadas y pumses estudiados en los primeros grados continúan formando parte de la formación del practicante cuando alcanza niveles superiores.
Por eso, avanzar de cinturón significa ampliar conocimientos, pero también perfeccionar lo que ya se conoce.
¿Qué significa cada color del cinturón?
Es habitual encontrar interpretaciones simbólicas asociadas a los diferentes colores.
El blanco puede relacionarse con el comienzo o con la ausencia de conocimientos.
Otros colores se han asociado tradicionalmente con imágenes como la tierra, el crecimiento de una planta, el cielo, el peligro o la madurez.
Estas interpretaciones pueden resultar interesantes como recurso pedagógico y ayudan a representar visualmente la idea de progresión.
Sin embargo, no debemos confundirlas con una simbología universal y obligatoria para todo el Taekwondo.
Las interpretaciones pueden variar según la organización, la tradición o la escuela.
El verdadero significado del cinturón está, sobre todo, en el aprendizaje y en la experiencia que representa.
Los grados intermedios
Muchos sistemas de graduación incorporan cinturones intermedios entre los colores principales.
Pueden aparecer mediante dos colores, franjas u otras formas de identificación.
Su finalidad es dividir el proceso de aprendizaje en etapas más pequeñas.
Esto permite reconocer la progresión del practicante sin necesidad de realizar grandes saltos entre un nivel y el siguiente.
La existencia y organización de estos grados depende del sistema de graduación utilizado.
Por eso podemos encontrar escuelas en las que determinados cinturones existen y otras en las que no aparecen.
Los cinturones y los niños
En la enseñanza infantil es especialmente habitual encontrar un mayor número de grados intermedios.
La razón es sencilla: el aprendizaje y la maduración necesitan tiempo.
Dividir la progresión en etapas permite que los niños vayan avanzando de forma gradual mientras consolidan técnica, coordinación, conocimientos y hábitos de entrenamiento.
El cinturón puede convertirse además en una herramienta educativa.
Aprender a respetarlo, cuidarlo y responsabilizarse de él forma parte de la experiencia de muchos jóvenes practicantes.
Incluso algo tan sencillo como aprender a ponerse el cinturón puede convertirse en uno de esos pequeños pasos hacia la autonomía.
¿Cuánto tiempo se tarda en cambiar de cinturón?
No existe una respuesta única.
El tiempo necesario para avanzar puede depender del sistema de graduación, la edad del practicante, la frecuencia de entrenamiento, su evolución técnica y los requisitos establecidos por la organización correspondiente.
Por eso el tiempo no debería ser el único criterio.
El cambio de cinturón debe representar una progresión real.
Cada practicante aprende a un ritmo diferente.
Avanzar más deprisa no significa necesariamente aprender mejor.
Los exámenes de cinturón
En muchos sistemas de Taekwondo, los exámenes permiten comprobar los conocimientos y capacidades correspondientes a cada grado.
Durante una prueba pueden valorarse diferentes aspectos de la formación:
- técnica,
- posiciones,
- defensas,
- ataques,
- patadas,
- pumses,
- coordinación,
- control,
- conocimientos teóricos
- y otros contenidos establecidos para ese nivel.
Pero el examen no debería convertirse en el único objetivo del entrenamiento.
Prepararse únicamente para superar una prueba puede hacer que olvidemos el verdadero sentido de la progresión.
El objetivo es aprender.
El cinturón debería ser una consecuencia de ese aprendizaje.
Pum y Dan: los grados superiores
Cuando se supera la etapa de los cinturones de color comienza una nueva fase dentro de la graduación del Taekwondo.
Aparecen entonces los grados Pum y Dan.
Su aplicación depende de factores como la edad del practicante y la normativa de la organización correspondiente.
Los grados Dan están asociados habitualmente al cinturón negro, mientras que los grados Pum se utilizan para practicantes que alcanzan determinados niveles superiores antes de la edad establecida para los grados Dan.
Pero alcanzar el cinturón negro no significa haber terminado de aprender Taekwondo.
Esa es probablemente una de las ideas equivocadas más extendidas.
El cinturón negro representa haber construido una base importante y entrar en una etapa en la que el estudio puede hacerse cada vez más profundo.
Esta idea también la desarrollamos al hablar de qué significa realmente llevar un cinturón negro de Taekwondo.
A mayor grado, mayor responsabilidad
Subir de grado no significa únicamente conocer más técnicas.
También implica una evolución en la forma de entrenar.
Un practicante avanzado posee más experiencia y, de manera natural, se convierte en referencia para quienes están comenzando.
Los cinturones blancos observan a los grados superiores.
Los practicantes más jóvenes observan.
Quienes acaban de llegar también observan.
Por eso un grado mayor debería ir acompañado de mayor responsabilidad, respeto y cuidado en la forma de entrenar.
El cinturón no debería conceder privilegios.
Debería recordar las responsabilidades adquiridas.
El cinturón representa el aprendizaje, no a la persona
El cinturón ayuda a organizar los grados y permite reconocer una determinada etapa de formación.
Pero no determina el valor de quien lo lleva.
Un cinturón negro no es mejor persona que un cinturón blanco.
Simplemente posee una experiencia diferente dentro del Taekwondo.
El respeto debe existir entre todos los practicantes independientemente de su grado.
El cinturón identifica una etapa del camino.
No establece la importancia de una persona.
No tengas prisa por cambiar de cinturón
Con los años, muchos practicantes terminan comprendiendo algo que al principio puede resultar difícil:
el tiempo que permanecemos en un cinturón importa mucho menos de lo que creemos.
Lo verdaderamente importante es lo que aprendemos mientras lo llevamos.
Cada grado forma parte del proceso.
Cada etapa tiene nuevas dificultades, conocimientos y experiencias.
Por eso no debería existir demasiada prisa por llegar al cinturón negro.
También hay que disfrutar del camino que conduce hasta él.
Porque todos los grados forman parte del mismo aprendizaje.
El cinturón cambia de color.
El Taekwondo que has aprendido permanece.







