Si has decidido empezar a practicar Taekwondo, estos diez consejos pueden ayudarte a comenzar de una forma más ordenada, realista y progresiva.
No se trata de avanzar deprisa, sino de crear una buena base desde el principio.
1. Encuentra una escuela adaptada a tus necesidades
Busca una escuela que se adapte a tus circunstancias: edad, condición física, horarios y cualquier otra necesidad personal que pueda influir en tu entrenamiento.
Empezar en un entorno adecuado facilitará mucho tus primeros pasos.
2. Fija un objetivo realista
Marca un objetivo que puedas cumplir.
Al principio no necesitas plantearte metas competitivas ni demasiado exigentes.
Lo importante es empezar, aprender y descubrir poco a poco hasta dónde quieres llegar.
Más adelante, cuando ya tengas una base, podrás plantearte cómo avanzar en Taekwondo de una forma cada vez más consciente.
3. Sé sincero contigo mismo
Reconoce cuál es tu estado de forma actual.
Si es bueno, perfecto.
Y si no lo es, no pasa nada.
Lo importante es saber desde dónde empiezas para poder progresar correctamente.
4. No excedas tus límites
Dale tiempo a tu cuerpo para que vaya fortaleciéndose.
Empieza con gimnasia, ejercicios simples y técnicas básicas.
En las patadas, comienza trabajando de forma controlada y sin buscar alturas o exigencias innecesarias.
El cuerpo necesita tiempo para adaptarse al entrenamiento.
5. Escucha los consejos de tu entrenador
Sigue las indicaciones de tu entrenador.
Él sabrá cómo debes comenzar y cómo adaptar progresivamente el trabajo a tus características.
Confiar en quien dirige tu aprendizaje es una parte importante de tus primeros pasos en Taekwondo.
6. Si ya tienes experiencia, vuelve progresivamente
Si ya has practicado anteriormente, diseña una rutina sencilla, básica y agradable para retomar el entrenamiento.
Durante las primeras semanas trabaja de forma suave.
No intentes recuperar de inmediato el nivel que tenías cuando dejaste de entrenar.
Un periodo progresivo de adaptación puede ayudarte a volver con mejores sensaciones.
7. Mejora tu alimentación
Si vas a empezar a entrenar, presta también atención a tu alimentación.
Iniciar una actividad física puede ser un buen momento para revisar algunos hábitos y mejorar aquello que consideres necesario.
8. Crea el hábito de entrenar
Adopta progresivamente el hábito de hacer ejercicio.
No necesitas entrenar todos los días.
Dos o tres sesiones por semana pueden ayudarte a crear constancia mientras tu cuerpo se va preparando.
La regularidad es mucho más importante que empezar con demasiada intensidad.
Y cuando aparezcan esos días en los que cuesta ponerse en marcha, aprender a superar la pereza para entrenar será también parte del proceso.
9. Rompe con los malos hábitos
Si tienes hábitos que dificultan tu entrenamiento, este puede ser un buen momento para empezar a cambiarlos.
Comenzar una nueva actividad también puede ayudarte a organizar mejor tu tiempo y tus rutinas.
10. Sé discreto y constante
No necesitas ir contando constantemente lo que haces ni presumir de tus avances.
La discreción, la paciencia y la constancia pueden darte mucha más fuerza a largo plazo.
Deja que sea tu evolución la que hable por ti.
Empezar bien es más importante que empezar rápido
Cuando comienzas a practicar Taekwondo, lo más importante es construir una base sólida y disfrutar del proceso.
Escucha, aprende, entrena con regularidad y dale tiempo a tu cuerpo y a tu mente para adaptarse.
Si has decidido comenzar, probablemente ya vas por el buen camino.
Esperamos que este artículo te haya gustado y te haya servido para conocer un poco mejor este fantástico arte marcial y deporte.
Santiago Zapico
Maestro de Taekwondo







