Entrevista: FERNANDO FERNÁNDEZ ” Taekwondista, financiero y padre “

FERNANDO FERNÁNDEZ ”  Taekwondista, financiero y padre “

Buenos días Fernando nos gustaría saber de ti como practicante de Taekwondo que eres.

¿Cuántos años tienes ahora y a qué te dedicas?

En junio de este año 2018 cumpliré 50. Profesionalmente me dedico a las finanzas y la contratación en una empresa pública, pero no soy funcionario.

¿Nos podrías contar tu historia dentro de la práctica del taekwondo a lo largo de tu vida?

  • Comencé a practicar taekwondo en Burgos, con el maestro Juan Merino en el Club Estudiantes, mientras hacía allí el servicio militar obligatorio, entonces yo tenía 23 años.

Un mes antes de finalizar mi “mili”, por aquel entonces mi novia y actualmente mi mujer, que vivía en la calle Corazón de María, me dijo que abrían escuela de taekwondo en el barrio así que, un mes después de que abriese la Escuela de taekwondo ZAPICO, me inscribí, socio 184, y hubiese sido antes de haber terminado la mili un mes antes.

Desde entonces, con un parón prolongado por motivo de estudios y trabajo, me he mantenido fiel a la escuela, principalmente por el estilo de enseñanza de su maestro Santiago Zapico, y por la exigencia técnica y física, además de por el buen ambiente reinante que existe entre todos los miembros de la escuela.

¿Existe algo en especial que te haya aportado el taekwondo?

  • Nunca sabes suficiente y siempre se puede mejorar. Ya sabes, después de 27 años como practicante de taekwondo, “ahora sé que no sé nada”.

Me ha aportado confianza, en lo deportivo, en lo personal y en lo profesional, y los valores de esfuerzo y constancia.

¿Cuántos días a la semana acudes a los entrenamientos?.

  • Si nada me lo impide, no perdono ni los lunes, ni los miércoles; y los viernes que puedo. Antes acudía lunes, miércoles y viernes, sin perdonar ninguno.

Sabemos que eres un hombre muy atareado en tu profesión, ¿cómo te lo montas para poder mantener la constancia y perseverancia en tus clases?.

  • Sólo pude y puedo seguir haciéndolo contando con mi familia, haciéndoles partícipes de la importancia que el Taekwondo tiene para mí. Es gracias a ellos que puedo dedicar tiempo a este magnífico arte marcial y deporte olímpico.

Es fundamental ser conscientes y dar la IMPORTANCIA que se merece a los entrenamientos. Son una parte indispensable de tu mejora personal, tanto física como emocional y una parte importante de tu vida, y conviene no olvidarlo, ni menospreciarlo.

¿Piensas que practicar deporte debe ser una de las principales prioridades en una persona de tu edad y por qué?

  • Es fundamental practicar deporte a edades, digamos ya avanzadas, no solo porque te mantiene en buena forma física (se pierde menos masa muscular), sino porque regenera y crea nuevas conexiones neuronales (avanzar y aprender nuevos poomsaes es fundamental en este sentido). Existen multitud de estudios al respecto, sobre la relación entre deporte y salud a edades avanzadas (retraso del envejecimiento y prevención de enfermedades), además, el taekwondo permite una adaptación gradual, progresiva y no lesiva.

¿Consideras que la práctica de Taekwondo es solo para jóvenes?

  • ¡¡¡En absoluto!!! Yo siempre trato de convencer a compañeros de trabajo y padres de alumnos de la escuela de que prueben, ya no solo por sus beneficios físicos, sino como he comentado antes, por sus beneficios mentales y emocionales.

Aprender nuevas cosas es la mejor forma de mantenerse joven y, en taekwondo, nunca se deja de aprender y bien practicado no es lesivo ya que, como he dicho, permite una mejora gradual y progresiva.

¿Puedes marcar una diferencia de practicar taekwondo a practicar otro tipo de deporte?

  • Una diferencia importante es la conexión cuerpo-mente que te ves obligado a crear, mantener y mejorar. La necesidad de llevar la imagen mental de la técnica (una defensa, un ataque o el conjunto de movimientos que conlleva un poomsae) a la práctica y con la intensidad y el “tempo” adecuado. La exigencia del control corporal, desde la punta de los dedos de las manos hasta la posición del pie, pasando por la mirada, los hombros, la cadera, las piernas, músculos y articulaciones,…. (exige una gran concentración y control).

Sabemos que en tu caso, el Taekwondo, se ha convertido en un deporte familiar ¿nos podrías contar cómo ha sido y qué os aporta ?

  • Te puedo decir cómo no ha sido: NUNCA HA SIDO UNA OBLIGACIÓN!!!
  • Mis hijos, quizás por la pasión con la que hablo de taekwondo, decidieron probar y, Alejandra desde los 5 años y Álvaro desde los 4 han sido asiduos, año tras año, a la escuela. Siempre ha sido decisión suya continuar o no, motivo por el cual, a día de hoy y con 15 años recién cumplidos, Alejandra es ya cinturón negro por la escuela y Álvaro, con 12 años, cinturón azul. Es un orgullo para mí y para ellos, ser practicantes de taekwondo en esta escuela.

El taekwondo es motivo de entrenamientos juntos y nos lo llevamos de veraneo a la playa, a esquiar y allá donde vayamos porque, principalmente empujados por Alejandra, nos “obliga” a hacer poomsaes en su deseo de mejorar y competir.

En muchos casos las personas que pasan de los 40 piensan que el Taekwondo ya no es para ellos ¿podrías darles algún tipo de recomendación?

  • Mi recomendación es que prueben un par de meses, que pasen su primer examen de cinturón, de blanco a amarillo, que se aprendan el primer poomsae, luego el resto viene solo porque es adictivo, ja,ja,ja,… La mejora física y emocional es tan grande que asistir a las clases y los entrenamientos es automotivante.

¿Porque elegiste la escuela Zapico para ti y para tus Hijos?

  • La primera vez fue por cercanía, pero si la pregunta es porqué sigo aquí 27 años después, junto con mis hijos, te respondería que por sus valores, por mantener los valores tradicionales de respeto, esfuerzo, sacrificio, humildad, por ser parte de la formación personal y deportiva de grandes y pequeños, por el buen ambiente y por la calidad de su maestro Santiago Zapico.

¿Qué piensas que le aporta el taekwondo a tus hijos y en qué lo has notado como padre en ellos?

En primer lugar disciplina y compromiso. Han tomado un compromiso con la escuela, con el taekwondo, con el maestro y con sus compañeros de clase y asisten de forma voluntaria. La práctica del taekwondo en la escuela les genera una gran confianza en sí mismos, sin que pierdan la humildad y el respeto. Por otro lado, genera una conexión especial entre nosotros al ser practicantes de la misma actividad y además es una actividad de mucha exigencia técnica.

Si quieres decirnos alguna cosa más estaremos encantados de que nos cuentes.

  • Solo quiero invitar a las personas no practicantes de taekwondo que puedan leernos a que vengan a probar, y a los alumnos de la escuela que no dejen de transmitir las bondades de este magnífico arte marcial y los valores con los que se enseña en esta escuela.

Agradecerte sinceramente los, por el momento, veintisiete años de enseñanzas y entrenos de los que he disfrutado y espero seguir disfrutando otros muchos años más.

 

Muchas gracias Fernando y esperamos seguir “otros muchos años más” contando contigo y tus estupendos hijos que nos hacen mantener viva la escuela.